En una sesión atravesada por tensión política, la Cámara de Diputados dio aprobación general a la reforma laboral del Gobierno nacional con 135 votos a favor y 115 en contra. La definición se produjo pasada la medianoche, a las 00:30 de este viernes, sin abstenciones.
Las modificaciones realizadas durante el debate implican que la iniciativa regrese al Senado, que deberá expedirse nuevamente para completar el trámite legislativo.
El extenso tratamiento expuso el contraste entre las posturas del oficialismo y la oposición respecto de los cambios propuestos en el sistema laboral.
Los bloques que acompañaron el proyecto afirmaron que el objetivo es actualizar las normas, incentivar la registración de trabajadores y disminuir los conflictos judiciales. Desde la oposición, en tanto, plantearon cuestionamientos por el impacto sobre las condiciones laborales y pidieron abrir instancias de mayor acuerdo político.
Como el texto había sido aprobado previamente por la Cámara Alta, las modificaciones introducidas en Diputados hacen necesaria una segunda revisión del Senado para su sanción definitiva.


