La planta de pellets de biomasa que desarrolla Corfone en Junín de los Andes ingresó en una etapa clave, con la finalización de parte de la obra civil y la próxima llegada del equipamiento importado.
De acuerdo a lo informado oficialmente, el equipamiento fabricado en Italia arribará al país en marzo y representa aproximadamente el 50% de la inversión total, con un volumen de embarque superior a una decena de contenedores.
La planta permitirá producir unas 6.000 toneladas anuales de pellets, un combustible obtenido a partir de residuos forestales, destinado principalmente a zonas sin acceso a gas natural.
En el predio ya se concluyeron las bases de la descortezadora y se avanza en la construcción de la playa de acopio. En paralelo, continúan los trabajos en la nave industrial, donde ya se ejecutaron todas las fundaciones y se montó gran parte de la estructura.
Además, se desarrollan los proyectos técnicos vinculados al sistema eléctrico, las instalaciones auxiliares y las tolvas de almacenamiento de aserrín.
La inversión supera los 3 millones de dólares y se financia a través de un contrato de leasing con GyP.

