Miles de pasajeros se verán afectados por un nuevo esquema de paros de los controladores aéreos que interrumpirá los despegues en todo el país en días y horarios determinados.
La protesta fue confirmada por Atepsa luego de que fracasara la negociación salarial con EANA y venciera la conciliación obligatoria. El gremio aclaró que la medida no alcanzará a los vuelos en curso, pero durante su aplicación no se procesarán planes de vuelo ni se habilitarán partidas.
Las restricciones comenzarán el jueves 26 de 15 a 18, continuarán el viernes de 19 a 22 y el lunes de 5 a 8 para toda la aviación. El sábado de 13 a 16 afectará a la actividad general y no regular, mientras que el domingo de 9 a 12 impactará en los servicios comerciales de cabotaje.
Los vuelos sanitarios, humanitarios, de emergencia y de búsqueda y salvamento operarán con normalidad. La empresa estatal recordó que la actividad está regulada como esencial, lo que limita el alcance de las medidas de fuerza.
El plan de lucha se suma a una semana atravesada por el paro general de la CGT, con adhesión de sindicatos del sector, lo que profundiza la crisis operativa en los aeropuertos argentinos.

