Una campaña de investigación arqueológica realizada en Loncopué permitió identificar nuevos indicios de ocupación humana antigua en el oeste de la provincia.
El relevamiento fue llevado adelante por la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, con la colaboración de especialistas de la Universidad de Michigan y el acompañamiento de la Comunidad Cheuquel, en cuyo territorio se desarrollaron las tareas.
Durante los trabajos de campo, realizados entre el 20 y el 24 de febrero, el equipo detectó piezas líticas, restos cerámicos y al menos doce sitios con arte rupestre, varios de ellos sin registros previos dentro de los inventarios patrimoniales.
Según los primeros análisis, los hallazgos permiten estimar una ocupación humana cercana a los 8.000 años en la región. No obstante, los investigadores señalaron que futuras investigaciones podrían ampliar esa antigüedad hasta 12.000 años.
Los especialistas subrayaron el valor arqueológico del área y destacaron el compromiso de la comunidad local en la protección de los sitios.
Al mismo tiempo, alertaron sobre rayaduras y deterioros detectados en algunas pinturas rupestres, por lo que recomendaron evitar tocarlas o mojarlas para preservar su estado original.
Las próximas etapas del proyecto buscarán profundizar el análisis científico y reforzar las estrategias de conservación del patrimonio cultural neuquino.

