Tras una extensa sesión, el Senado convirtió en ley la reforma laboral del gobierno nacional, uno de los proyectos centrales de la agenda impulsada por el presidente Javier Milei durante el período de extraordinarias.
El proyecto de Modernización Laboral fue aprobado por 42 votos a favor, 28 en contra y 2 abstenciones, en una jornada que había comenzado con otro debate de alto impacto: la sanción del Régimen Penal Juvenil, que fija la edad de imputabilidad en 14 años y fue avalado por 44 votos positivos, 27 negativos y una abstención.
La sesión se desarrolló en medio de manifestaciones en el Congreso y con incidentes en el Obelisco, donde grupos de izquierda protagonizaron disturbios antes del inicio del tratamiento parlamentario.
Durante el cierre, la senadora Patricia Bullrich defendió la iniciativa al asegurar que permitirá impulsar el empleo formal y modificar el esquema laboral vigente. “Hoy tenemos trabajadores más libres”, afirmó en el recinto.
También sostuvo que la nueva ley “crea empleos y baja impuestos” y que el sistema actual “hace que nadie contrate a nadie”. Según indicó, la normativa “se adecua al mundo en el que vivimos” y contribuirá a reducir la informalidad.
La votación marcó el final de una sesión maratónica y el cierre de las extraordinarias con la aprobación de dos reformas de alto impacto.

