El oficialismo intentará sancionar en el Senado la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, en lo que será la última sesión del período extraordinario previo al mensaje de Javier Milei ante el Congreso.
Ambos proyectos llegan con antecedentes favorables: la reforma laboral ya obtuvo media sanción en la Cámara alta con 42 votos a favor y 30 en contra, mientras que el régimen penal juvenil fue aprobado en Diputados con 149 votos positivos y 100 negativos.
El cambio más significativo en el sistema penal es la reducción de la edad de imputabilidad a 14 años y la implementación de un modelo que combina sanción con formación educativa, asistencia sanitaria y procesos de reinserción social. El texto fija penas de hasta 15 años y alternativas no privativas de la libertad para delitos de menor gravedad.
En el plano laboral, la iniciativa crea un nuevo esquema de indemnizaciones, establece el banco de horas en reemplazo de las horas extras tradicionales y habilita remuneraciones por mérito o productividad, incluso en moneda extranjera.
El proyecto además amplía el concepto de servicios esenciales, introduce beneficios para el blanqueo de trabajadores no registrados, regula la actividad de plataformas digitales y elimina la vigencia automática de los convenios colectivos vencidos.
El oficialismo apunta a consolidar así un cierre legislativo con reformas estructurales antes del inicio del período ordinario.

