Dos ciudadanos chilenos fueron expulsados de la Argentina tras haber cumplido sus condenas por prostitución infantil y acoso sexual. La deportación se efectuó el fin de semana en el Paso Pino Hachado, donde se concretó la entrega a autoridades chilenas.
La Dirección Nacional de Migraciones encabezó el traslado, acompañada por Gendarmería Nacional, que escoltó a los individuos hasta el límite internacional. Allí fueron recibidos por agentes de la PDI de Temuco para completar el proceso en Chile.
La policía chilena confirmó luego que ambos habían sido beneficiados con una pena sustitutiva de expulsión, que reemplazó la permanencia en el sistema penitenciario argentino.
El operativo se llevó adelante conforme a acuerdos bilaterales vigentes y lineamientos de cooperación internacional en control migratorio. Con su salida, quedaron concluidas las actuaciones judiciales y administrativas en la Argentina, donde no presentan procesos abiertos.
Ya en Chile, los dos quedaron sujetos a evaluaciones administrativas y serán monitoreados por los protocolos internos de control destinados a personas con antecedentes sexuales.

