La causa por el femicidio de Silvia Cabañares tuvo este lunes un giro procesal durante una audiencia en el Foro Penal, donde la Fiscalía solicitó y obtuvo la reformulación de la imputación contra el único acusado.
El cambio implica que el imputado deje de ser considerado coautor para pasar a ser partícipe necesario del delito de homicidio agravado por femicidio y alevosía, en función de nuevas pruebas incorporadas a la investigación.
Entre los elementos centrales, el fiscal destacó los informes de antenas de telefonía celular, que permitieron reconstruir la presencia de dispositivos en la zona del hecho, además de testimonios, imágenes de cámaras de seguridad y el comportamiento posterior del acusado, interpretado como un intento de encubrimiento.
En ese marco, el Ministerio Público Fiscal pidió extender la prisión preventiva, al sostener que el riesgo procesal se mantiene vigente. Argumentó que el imputado tiene conocimiento del entorno de la víctima y que existen testigos en condiciones de alta vulnerabilidad.
La querella, que representa a la familia de Cabañares, acompañó el planteo y remarcó que algunos familiares cuentan con custodia policial, en un expediente atravesado por un contexto delictivo sensible.
La defensa rechazó los planteos acusatorios, sostuvo que no hay pruebas suficientes y reiteró que su defendido no conocía a la víctima. Como alternativa, solicitó cumplir la medida bajo arresto domiciliario.
La jueza de Garantías avaló el pedido fiscal, prorrogó la investigación hasta el 2 de abril de 2026 y confirmó la continuidad de la prisión preventiva, al considerar que no es necesario esperar un hecho concreto para prevenir el entorpecimiento del proceso.

