El control sobre el estado de las veredas en Cipolletti sumó presión sobre los propietarios, con un esquema de multas automáticas e intimaciones por incumplimientos en el mantenimiento de las aceras.
Las infracciones incluyen desde veredas sin construir o deterioradas hasta la presencia de escombros, materiales o suciedad que impidan la circulación.
La regulación vigente establece la responsabilidad directa de los frentistas en calles con cordón cuneta, tanto en la construcción como en la conservación de las aceras.
El esquema sancionatorio prevé multas que van de 400 a 5000 SAM, una unidad vinculada al precio del combustible. Con un valor actual de $1400, las penalidades pueden alcanzar cifras cercanas a los $7 millones.
Además, la normativa contempla sanciones por ocupación del espacio público, que pueden incluir no solo multas, sino también retiro de materiales o medidas más severas según el caso.

