En el marco de un permiso extraordinario, Nahir Galarza fue trasladada desde la Unidad Penal N°6 hacia Gualeguaychú para visitar a un familiar directo.
La joven, condenada a prisión perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo, protagoniza uno de los casos judiciales más relevantes de los últimos años en Argentina.
La autorización responde a una situación humanitaria, ya que su abuela se encuentra enferma, y se encuadra dentro de los mecanismos previstos por la legislación para este tipo de situaciones excepcionales.
El traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y con control de las autoridades judiciales.
Según se informó, la salida es transitoria y no implica ningún beneficio adicional ni modificación en la condena que cumple.
Finalizada la visita, deberá regresar a la unidad penitenciaria.

