Neuquén consolidó un esquema de ordenamiento fiscal que le permitió cerrar, por segundo año consecutivo, el ejercicio económico con superávit financiero y operativo, una situación que no se repetía desde hace más de veinte años.
De acuerdo con los datos oficiales, el proceso se apoyó en una estrategia de planificación y control del gasto, que permitió fortalecer partidas sensibles como Educación, Salud y Seguridad, además de sostener inversiones en infraestructura con financiamiento propio.
En los primeros dos años de gestión del gobernador Rolando Figueroa, la provincia no recurrió a la emisión de deuda para gastos corrientes. Al inicio de la actual administración, más de la mitad del endeudamiento existente se había utilizado con ese fin.
El informe también detalla que más del 90 por ciento de la obra pública fue ejecutada con fondos provinciales y que la deuda pública se redujo un 38 por ciento respecto de la gestión anterior. A fines de 2025, el stock de deuda representó el 20 por ciento de los ingresos totales.
Estos indicadores ubicaron a Neuquén en el tercer lugar a nivel nacional en el ranking de desempeño fiscal, que evalúa autonomía financiera, resultado económico y calidad del gasto público.

