El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra contra Irán se encuentra “prácticamente terminada” y afirmó que las operaciones militares avanzan más rápido de lo previsto por la Casa Blanca.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista telefónica con CBS News y provocaron reacciones inmediatas en los mercados internacionales.
Tras sus palabras, los principales índices de Wall Street cerraron con subas mientras el precio del petróleo registró una caída en las operaciones posteriores al cierre.
Trump sostuvo que las capacidades militares iraníes quedaron seriamente afectadas tras los ataques iniciados a finales de febrero por Estados Unidos e Israel.
“No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea”, afirmó el mandatario.
También señaló que parte del arsenal de misiles fue dispersado y que varios drones iraníes están siendo destruidos durante las operaciones.
El presidente agregó que la campaña militar está muy por delante de los plazos previstos, ya que inicialmente se calculaba que el conflicto podría extenderse entre cuatro y cinco semanas.
Consultado sobre el final de la guerra, Trump sostuvo que la decisión dependerá en gran medida de su propia evaluación política.
Mientras tanto, los mercados financieros siguen atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente.
Durante la jornada, el índice S&P 500 logró recuperarse y cerró con una suba cercana al uno por ciento. También registraron avances el Nasdaq Composite y el Dow Jones Industrial Average.
El mercado energético también reaccionó a las declaraciones. En los últimos días el petróleo había superado los 100 dólares por barril ante el temor de interrupciones en el suministro global.
Sin embargo, tras los dichos del presidente estadounidense, el precio del crudo retrocedió y el petróleo estadounidense cayó hasta alrededor de 86 dólares por barril.
Uno de los puntos más sensibles es el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo.
Trump advirtió que Estados Unidos responderá si Irán intenta bloquear ese paso estratégico.
En paralelo, la situación política interna iraní también genera incertidumbre tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei y la designación de su hijo Mojtaba Khamenei como sucesor.

