La Diócesis de Neuquén volverá a realizar el Vía Crucis a la Barda, una convocatoria que año a año reúne a la comunidad en torno a la fe, pero también abre un espacio de reflexión sobre la realidad social.
La actividad se desarrollará el viernes 3 de abril, en el marco del Viernes Santo, con inicio en avenida Argentina e Islas Malvinas. La concentración será a las 20 y la salida a las 20:30.
La propuesta invita a acompañar el recorrido simbólico de Jesús hacia la cruz, en una puesta que combina lo religioso con un mensaje de fuerte contenido social. El lema “Lo que no podemos perder es el amor” resume ese enfoque.
En ese marco, la iniciativa se presenta como una instancia de encuentro colectivo que interpela no solo desde la fe, sino también desde las condiciones sociales actuales, en particular las situaciones de vulnerabilidad.
Desde la organización indicaron que el objetivo es generar un espacio de acompañamiento y reflexión, en el que la comunidad pueda compartir una experiencia común.
Como es habitual, se recomienda asistir con una cruz sencilla y una vela, elementos que acompañan el sentido simbólico de la actividad.
El Vía Crucis a la Barda se consolidó como una de las tradiciones más significativas de la ciudad, donde la dimensión religiosa convive con una lectura social del territorio.

