Más turistas, pero menor gasto. Ese es el balance que dejó el fin de semana largo de Semana Santa, con 2,85 millones de viajeros y un impacto económico de más de $808.198 millones a nivel nacional.
El relevamiento de la CAME marca un incremento del 5,6% en la cantidad de turistas respecto al año pasado, aunque advierte una contracción del 18,9% en el gasto real, en línea con un consumo más moderado.
El gasto promedio diario fue de $108.982, con una caída real del 8,4%, mientras que la estadía promedio se redujo a 2,6 noches, lo que evidencia un cambio hacia viajes más cortos.
El comportamiento responde a un turista más cauteloso, que prioriza destinos cercanos, escapadas breves y opciones de menor costo, condicionado por el precio del transporte y la situación económica.
Entre los destinos más elegidos figuraron Bariloche, Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires, además de un fuerte movimiento en el norte argentino por las celebraciones religiosas.
Los destinos de naturaleza también tuvieron alta demanda, especialmente las Cataratas del Iguazú y la región cordillerana de Neuquén, con San Martín de los Andes y Junín de los Andes como puntos destacados.
El informe también remarca el peso creciente de las redes sociales y el boca a boca en la toma de decisiones, en un contexto donde los turistas buscan optimizar el gasto.
Viajar en familia implicó un desembolso promedio superior a $1,1 millones, cerca del 69% de un salario medio, según cálculos privados.
En el acumulado del año, el turismo ya movilizó más de 6,8 millones de personas y generó más de $2 billones, reafirmando su impacto en la economía.

