Un hecho de violencia escolar derivó en el cese temporal de las actividades en la Escuela Primaria 28 de Andacollo. La determinación de interrumpir el dictado de clases se tomó tras registrarse una agresión física contra un maestro, un escenario que obligó a los directivos a priorizar el resguardo de la comunidad educativa y a convocar a reuniones extraordinarias con el cuerpo de profesores y los representantes de las familias.
Los organismos de supervisión educativa esperan avanzar con los protocolos de asistencia para restablecer el clima de trabajo en el corto plazo. El caso reavivó la discusión sobre el incremento de las conductas conflictivas en los primeros ciclos de escolaridad y la urgencia de dotar a las escuelas de recursos específicos para la resolución pacífica de las disputas en las aulas.
El dictamen institucional establece que el regreso a las aulas estará condicionado a la formulación de un plan integral de abordaje. Este programa incluirá el seguimiento del estudiante involucrado y el diseño de dinámicas grupales orientadas a trabajar sobre el respeto mutuo, intentando ofrecer respuestas institucionales claras frente a los emergentes de violencia en los ámbitos escolares de la región.

