Este martes se cumplen 24 años de la tragedia del Cerro Ventana, en Bariloche, donde una avalancha provocó la muerte de nueve estudiantes del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), dependiente de la Universidad Nacional del Comahue.
El hecho ocurrió el 1 de septiembre de 2002, durante una salida práctica de montaña realizada por 15 estudiantes de primer año de la carrera de Educación Física, acompañados por el guía Andrés Lamuniere.
El grupo descendía por una ladera del Cerro Ventana cuando el manto de nieve cedió y una avalancha arrasó con los estudiantes. La mayoría de las víctimas murió en el lugar.
El operativo de rescate comenzó poco después y contó con la participación de bomberos, voluntarios, Gendarmería y miembros del Club Andino Bariloche.
Entre los estudiantes atrapados, Liliana Alonso fue encontrada con vida debajo de la nieve y sobrevivió a la tragedia.
La búsqueda de las víctimas se extendió durante semanas. Los cuerpos fueron recuperados progresivamente y el último en ser localizado fue el de Gimena Padín, de General Roca, encontrado dos meses después del hecho.
Entre los fallecidos se encontraban Roberto Montero, de Neuquén; Gimena Padín, Gimena López y Fabricio Vaccari, de General Roca; Adrián Mercado, de Villa La Angostura; Paolo Machello, de la provincia de Buenos Aires; Martín Lemos, de Senillosa; y Mario Tapia y Antonio Díaz, de Bariloche.
La investigación y la condena
La investigación judicial analizó las condiciones en las que se había organizado la actividad y determinó que la avalancha estuvo relacionada con la sobrecarga del manto de nieve provocada por el paso del grupo.
También se cuestionó la preparación para identificar y afrontar situaciones de riesgo vinculadas con avalanchas.
La Justicia Federal condenó a Andrés Lamuniere a tres años de prisión y diez años de inhabilitación como guía, por el delito de homicidio culposo.
Una tragedia que dejó una marca
A 24 años de aquella jornada, el Cerro Ventana permanece asociado a una de las tragedias más recordadas de la comunidad universitaria y de Bariloche.
El episodio también dejó enseñanzas sobre la necesidad de fortalecer la prevención, la evaluación de riesgos y la seguridad en las actividades de montaña, especialmente en condiciones invernales.
Cada 1 de septiembre, el recuerdo de los nueve estudiantes vuelve a ocupar un lugar central entre quienes integran la comunidad universitaria y entre familiares, amigos y habitantes de la región.
