El representante de La Bancaria en Neuquén, Adrián Medina, sostuvo que el conflicto laboral en el sistema financiero mantiene un escenario de tensión y aseguró que las denuncias por presión sobre trabajadores se repiten en distintas entidades bancarias.
El dirigente gremial vinculó la situación con el reciente reclamo realizado por el sindicato ante el posible cierre de una sucursal de Banco Macro en Neuquén capital.
Según planteó, varios trabajadores atraviesan situaciones de desgaste vinculadas al cumplimiento de metas comerciales y a mecanismos de presión orientados a promover retiros voluntarios.
Medina explicó que el gremio interviene especialmente cuando aparecen denuncias relacionadas con hostigamiento laboral o exigencias consideradas excesivas.
En ese sentido, afirmó que empleados del sector privado enfrentan objetivos comerciales cada vez más elevados y una presión constante para sostener niveles de productividad.
Como parte de las denuncias, mencionó el caso de un exresponsable zonal de Banco Macro que, según indicó, utilizaba grupos internos de WhatsApp para dividir al personal de acuerdo con el rendimiento comercial.
El dirigente aseguró que quienes no alcanzaban determinados resultados recibían advertencias sobre posibles consecuencias laborales.
También señaló que estas situaciones afectan el acceso a bonificaciones salariales variables, un componente importante dentro de los ingresos de trabajadores bancarios del sector privado.
Finalmente, Medina advirtió que existe preocupación entre empleados por la estabilidad laboral y sostuvo que el conflicto podría extenderse en el tiempo.

