La subsecretaría de Hidrocarburos del ministerio de Energía realizó una campaña de monitoreo de emisiones de metano (CH₄) en 124 pozos inactivos y abandonados ubicados en 64 áreas hidrocarburíferas de Neuquén. El relevamiento se desarrolló entre el 13 de marzo y el 23 de abril de 2026 y tuvo como objetivo evaluar la integridad mecánica de los pozos y fortalecer las tareas de fiscalización sobre los operadores.
El trabajo se llevó adelante en conjunto con la Universidad McGill de Canadá, en el marco de un estudio científico impulsado por el Observatorio Internacional de Emisiones de Metano del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP IMEO).
Según se informó, la detección de emisiones de metano en pozos inactivos permite identificar posibles fallas en los sistemas de sellado, como cemento de abandono, válvulas o cabezas de pozo. Desde el área técnica explicaron que emisiones por encima de los niveles atmosféricos de referencia pueden indicar pérdida de integridad mecánica, con potencial impacto ambiental y riesgos de seguridad.
Los resultados del relevamiento permitirán priorizar inspecciones y definir acciones de control sobre operadores con mayor nivel de riesgo o posibles incumplimientos de obligaciones postoperativas. Además, la información obtenida servirá como base técnica para eventuales requerimientos de intervención o remediación.
La campaña contó con la participación de equipos técnicos provinciales y especialistas de la Universidad McGill, encabezados por la doctora Mary Kang, junto a estudiantes de ingeniería civil de grado y posgrado.
Desde el Observatorio Internacional de Emisiones de Metano, la oficial a cargo Andreea Calcan destacó que este tipo de mediciones “permiten mejorar la comprensión de las emisiones provenientes de pozos inactivos y abandonados” y aportan información para la toma de decisiones por parte de gobiernos y operadores.
Los datos recopilados también contribuirán a construir una línea de base de emisiones fugitivas de pozos no productores en Neuquén, con impacto en el inventario provincial de gases de efecto invernadero y en el seguimiento de compromisos ambientales.
Los resultados serán analizados por la Universidad McGill y posteriormente publicados en una revista científica revisada por pares, además de incorporarse a la plataforma internacional “Eye On Methane Data Platform” de UNEP IMEO.

