La Policía del Neuquén incorporó los drones como una herramienta habitual para tareas de vigilancia, investigación y respuesta ante emergencias. Actualmente dispone de 25 equipos operativos y 24 pilotos habilitados y certificados por la ANAC.
Los dispositivos se utilizan en patrullajes urbanos y rurales, vigilancia, operativos nocturnos, allanamientos, investigaciones criminales y procedimientos contra el microtráfico.
La incorporación de equipos con tecnología térmica amplió las posibilidades de trabajo durante la noche. Los DJI Matrice 4T cuentan con cámaras de alta definición, zoom y sensores capaces de detectar fuentes de calor, lo que permite obtener imágenes aun con poca luz.
La Policía también utiliza equipos FPV, como el Avata 2, que pueden operar en espacios reducidos y transmitir una perspectiva en primera persona durante el vuelo.
La flota comenzó a crecer de manera sostenida durante 2025. En mayo había 16 drones institucionales y 22 pilotos certificados. Siete meses después, la cantidad de equipos había aumentado a 24, con presencia en Neuquén capital, Chos Malal, Zapala, Cutral Co, Plottier y Añelo.
Los drones también se emplean en búsquedas de personas y tareas de rescate, especialmente en áreas rurales, agrestes o de difícil acceso. Desde el aire pueden cubrir grandes superficies y aportar información para orientar los rastrillajes.
Otro uso se registró durante el incendio forestal del Valle Magdalena, cerca de Junín de los Andes, donde seis drones Matrice 30 Series fueron utilizados para observar y mapear el área afectada. El incendio alcanzó una superficie superior a las 15.000 hectáreas.
La herramienta también puede intervenir en otros tipos de emergencias, como incendios estructurales o forestales, inundaciones, accidentes y estructuras inestables, mediante el envío de imágenes en tiempo real.
El crecimiento de la flota está acompañado por la capacitación de los operadores. Los pilotos deben completar formación específica y obtener la habilitación correspondiente de la ANAC.
A su vez, los registros obtenidos mediante drones comenzaron a integrarse con otras fuentes de evidencia. Desde abril de 2026, el Ministerio de Seguridad cuenta con un software capaz de centralizar, sincronizar y analizar imágenes de drones, cámaras de seguridad, cámaras corporales, cámaras vehiculares y teléfonos celulares para su utilización en investigaciones judiciales.

