La monumental estatua de Lionel Messi que se construye en Cutral Co alcanzó repercusión internacional luego de que The New York Times publicara un amplio reportaje sobre el proyecto impulsado por el municipio y ejecutado por el escultor neuquino Aldo Beroisa.
En la publicación, el diario estadounidense describe cómo, mientras el capitán de la Selección Argentina busca nuevos desafíos deportivos, el artista afronta otro reto en pleno desierto patagónico: construir una de las esculturas más imponentes dedicadas al futbolista.
La obra ya alcanza 26 metros de altura, tiene un peso cercano a las 70 toneladas y fue realizada con caños petroleros reciclados. Aunque todavía no está terminada, ya domina el paisaje de la ciudad y se convirtió en un punto de interés para turistas, motociclistas y vecinos que llegan para fotografiarse junto al monumento.
El reportaje también repasa los obstáculos que debió superar Beroisa durante más de un año de trabajo. Los intensos vientos patagónicos dañaron parte de la estructura, uno de los brazos debió ser reconstruido y el propio escultor sufrió una caída mientras avanzaba con la obra.
Según explicó el artista al periódico, el mayor desafío fue conseguir que el rostro reprodujera con precisión la imagen del capitán argentino. Solo esa etapa demandó alrededor de tres meses de trabajo y varias modificaciones hasta alcanzar el resultado esperado.
La iniciativa nació a partir de una propuesta del municipio para levantar un monumento dedicado a Messi, aunque el escultor decidió ampliar el proyecto con la intención de construir la estatua más grande del mundo dedicada al campeón mundial.
El intendente Ramón Rioseco respaldó la iniciativa y financió una obra cuya inversión ronda los 130 mil dólares, con el objetivo de sumar un nuevo atractivo turístico para la ciudad y rendir homenaje al máximo ídolo del fútbol argentino.
El artículo también reconstruye la historia personal de Beroisa, quien trabajó en el ferrocarril hasta las privatizaciones de la década de 1990 y luego encontró en la escultura un nuevo oficio. Desde entonces realizó monumentos de dinosaurios, imágenes religiosas y diversas obras públicas distribuidas en la región.
La publicación de The New York Times vuelve a colocar a Cutral Co en la escena internacional y presenta a la gigantesca escultura como un símbolo del fanatismo argentino por Messi, además de reflejar la capacidad de la ciudad para impulsar proyectos de gran impacto cultural y turístico.

