Julio comenzará con uno de los feriados patrios más importantes del calendario argentino y, este año, ofrecerá la posibilidad de disfrutar de un fin de semana largo de cuatro días para una parte de los trabajadores.
El jueves 9 de julio se conmemorará el Día de la Independencia, un feriado nacional inamovible en todo el país. A esa jornada se sumará el viernes 10 de julio, declarado por el Gobierno nacional como día no laborable con fines turísticos.
De esta manera, quienes no deban trabajar el viernes podrán extender el descanso hasta el sábado 11 y el domingo 12 de julio, completando cuatro días consecutivos.
Sin embargo, el viernes no tendrá el mismo alcance que un feriado nacional. Al tratarse de un día no laborable, en el sector privado será cada empleador quien defina si otorga o no la jornada libre a sus trabajadores.
La medida busca impulsar el turismo interno, favorecer las escapadas de invierno y generar mayor movimiento económico en los distintos destinos del país durante una de las épocas de mayor actividad turística.

