Los resultados de las pruebas Aprender 2025 volvieron a encender las alarmas sobre el aprendizaje de matemática en las escuelas argentinas. Los datos revelaron que esta continúa siendo la asignatura con los niveles de desempeño más bajos del sistema educativo, una situación que llevó al Consejo Federal de Educación a impulsar un plan conjunto entre la Nación y las 24 jurisdicciones para revertir esta tendencia.
De acuerdo con la evaluación nacional, apenas el 55% de los estudiantes de sexto grado de primaria alcanzó los niveles esperados en Matemática. La diferencia con Lengua es significativa: en esa materia, el 76,9% logró los desempeños previstos para ese nivel educativo.
La situación se vuelve aún más compleja al observar los resultados del último año de la escuela secundaria. Allí, solo el 14,2% de los estudiantes alcanzó un nivel satisfactorio en Matemática y ningún alumno logró ubicarse en el nivel avanzado, un dato que volvió a poner el foco sobre la necesidad de fortalecer la enseñanza de una disciplina considerada estratégica para el desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.
Frente a este escenario, el Consejo Federal de Educación aprobó el Compromiso Federal por la Matemática, una iniciativa que reúne a todas las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el objetivo de mejorar los aprendizajes mediante estrategias adaptadas a las necesidades de cada jurisdicción.
El acuerdo prevé una serie de acciones orientadas a fortalecer la enseñanza desde distintos aspectos. Entre ellas se encuentran la capacitación continua de los docentes, la actualización de los diseños curriculares, la elaboración de nuevos materiales pedagógicos, la incorporación de herramientas tecnológicas y la implementación de evaluaciones que permitan detectar dificultades de aprendizaje y realizar un seguimiento de los avances.
Uno de los ejes centrales del programa será la formación docente. La propuesta apunta a brindar herramientas concretas para promover una enseñanza basada en la resolución de problemas, el razonamiento lógico y el pensamiento crítico, dejando de lado metodologías centradas únicamente en la repetición de procedimientos.
Además, el plan contempla la realización de evaluaciones diagnósticas y censales para conocer con mayor precisión las dificultades que presentan los estudiantes en cada etapa educativa. Algunas provincias ya comenzaron a desarrollar experiencias propias. Mendoza, por ejemplo, implementó censos específicos de Matemática que alcanzaron a cientos de miles de alumnos y cuyos resultados sirven como base para definir políticas educativas.
La actualización de los contenidos también forma parte de la estrategia. Varias jurisdicciones avanzaron en la revisión de sus diseños curriculares para otorgar mayor protagonismo al razonamiento matemático y a la aplicación práctica de los conceptos en situaciones cotidianas, buscando que los estudiantes desarrollen habilidades para resolver problemas más allá del ámbito escolar.
Los resultados de Aprender 2025 también mostraron diferencias entre las provincias. Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Formosa, Buenos Aires, Tierra del Fuego y Chubut se ubicaron por encima del promedio nacional en Matemática, mientras que el resto de las jurisdicciones deberá reforzar sus estrategias para mejorar los aprendizajes.
Especialistas en educación coinciden en que revertir los bajos desempeños no depende de una única medida. Sostienen que será necesario mantener políticas sostenidas en el tiempo, fortalecer la capacitación de los docentes, acompañar a las escuelas y realizar evaluaciones periódicas que permitan medir la evolución de los estudiantes.
Con la puesta en marcha del Compromiso Federal por la Matemática, el sistema educativo argentino buscará revertir una de las principales debilidades que reflejan las evaluaciones nacionales y mejorar los aprendizajes en una materia considerada clave para la formación académica y el desarrollo futuro del país.

