En una decisión con impacto en el esquema federal de infraestructura, el Gobierno nacional resolvió delegar en Neuquén la potestad de concesionar rutas nacionales bajo el sistema de peaje.
La medida fue oficializada mediante el decreto 253/2026, que habilita a las provincias a asumir la administración, mantenimiento y ampliación de tramos viales.
En este marco, la Provincia firmará acuerdos con la Dirección Nacional de Vialidad para determinar qué rutas quedarán bajo su órbita y por cuánto tiempo.
El gobernador Rolando Figueroa detalló que la transferencia incluirá la ruta 242 y un tramo de la ruta 22, dos corredores clave para la conectividad regional.
El plan contempla la instalación de sistemas de peaje y control de cargas, con el objetivo de preservar la infraestructura y evitar su deterioro.
La iniciativa se vincula con un reclamo previo de Neuquén y Río Negro para asumir mayor control sobre rutas en mal estado y mejorar su mantenimiento.
Además de Neuquén, la medida alcanza a otras provincias, en una estrategia que busca descentralizar la gestión vial y optimizar recursos.

