Un paro de 72 horas de médicos de cabecera del PAMI afecta la atención en todo el país, en rechazo a cambios en el esquema de pago establecidos por la resolución 1107/2026.
La medida, promovida por la APPAMIA, impacta en la atención programada, mientras se garantizan las urgencias.
El punto central del conflicto es la eliminación del sistema mixto de remuneración, que combinaba cápita con adicionales por consultas y otras prestaciones. El nuevo esquema establece un modelo basado únicamente en la cantidad de afiliados asignados.
Desde el organismo sostienen que la medida busca ordenar el sistema y mejorar los controles, descartando que implique un recorte.
En contraposición, los médicos advierten que la modificación podría generar desigualdades en los ingresos y afectar la sustentabilidad de la práctica en algunos casos.
También cuestionan la retroactividad de la medida, aplicada desde el 1° de abril, lo que profundizó el malestar en el sector.
El escenario abre una discusión sobre el funcionamiento del sistema de atención primaria y su impacto en la calidad del servicio.

