El Gobierno de Neuquén inició este lunes una gira por Nueva York para presentar ante inversores la primera emisión internacional de bonos de la gestión del gobernador Rolando Figueroa. La provincia buscará colocar hasta 500 millones de dólares mediante un nuevo instrumento destinado a financiar infraestructura y reforzar su estrategia financiera.
La operación significará el regreso de Neuquén a los mercados internacionales de deuda después de casi una década. La emisión se realizará a través de los Títulos Públicos de Infraestructura y Pago de Deuda del Neuquén (TIPDeN), creados por decreto en marzo de este año.
El bono tendrá un plazo de amortización de hasta ocho años. El capital será cancelado en tres cuotas previstas para 2032, 2033 y 2034, mientras que los intereses se abonarán en forma semestral. La tasa definitiva se conocerá el próximo jueves, cuando concluya el proceso de fijación del precio de colocación.
Según la normativa provincial, al menos el 70% de los fondos obtenidos deberá destinarse a obras públicas, mientras que hasta el 30% podrá utilizarse para afrontar vencimientos de deuda.
La colocación llega luego de un proceso de reducción del endeudamiento impulsado por la actual administración. De acuerdo con la información oficial, el stock de deuda provincial disminuyó más del 40% desde el inicio de la gestión.
En ese contexto, Fitch Ratings elevó recientemente la calificación crediticia de Neuquén de CCC- a B-, al considerar la mejora en la capacidad de pago de la provincia, el equilibrio fiscal y el crecimiento de los ingresos propios, impulsados principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta.
La calificadora también asignó una nota esperada de B-(EXP) a la nueva emisión, aunque señaló que la situación financiera de la provincia continúa estrechamente vinculada al desempeño del sector hidrocarburífero.
La autorización legislativa para emitir deuda por hasta 500 millones de dólares fue otorgada durante 2024, aunque hasta ahora esa herramienta no había sido utilizada. Para 2026, la provincia enfrenta vencimientos superiores a 300 millones de dólares, en su mayoría denominados en moneda extranjera.

