Los estudiantes neuquinos podrían acceder a una licencia psicológica de hasta seis meses si prospera un proyecto de ley ingresado a la Legislatura provincial. La iniciativa propone adaptar temporalmente las exigencias escolares para que quienes atraviesen situaciones que afecten su salud mental puedan continuar sus estudios mientras reciben atención.
El proyecto fue presentado por María Rosa Cid, presidenta de la agrupación Nuestras Voces, y quedó registrado con el número 18.759. Ingresó el 27 de octubre y todavía debe atravesar el tratamiento legislativo.
El régimen propuesto distingue dos tipos de licencia: una de hasta 10 días y otra prolongada, de hasta 180 días, con posibilidad de renovación excepcional. El pedido podría ser realizado por estudiantes mayores de edad, sus progenitores, representantes legales, adultos responsables o equipos de orientación escolar. Como requisito, se solicitaría una constancia de un profesional de la psicología, psiquiatría o del equipo de salud tratante.
La iniciativa establece que las inasistencias comprendidas en la licencia no podrán afectar la regularidad ni generar sanciones, calificaciones negativas por ausencia o impedimentos para rendir evaluaciones. Tampoco podrán ocasionar una repitencia automática ni impedir la inscripción, la promoción o la continuidad de los estudios.
Para sostener el aprendizaje durante ese período, las instituciones deberán implementar una Trayectoria Escolar Adaptada. Entre las alternativas previstas figuran la reducción de la carga horaria, la asistencia presencial parcial, las actividades virtuales o domiciliarias y la flexibilización de los plazos de entrega y evaluación.
El esquema también incluye tutorías, priorización de contenidos esenciales y reincorporación progresiva. Las medidas se definirían según las necesidades particulares de cada estudiante y las características de su nivel y modalidad educativa.
El proyecto incorpora garantías de confidencialidad y establece que la falta de entrega de tareas o la imposibilidad de rendir durante la licencia no podrá considerarse abandono escolar. Su objetivo es que el acceso a un tratamiento de salud mental no implique perder la regularidad ni quedar fuera del sistema educativo.

