El funcionamiento de un boliche bailable en calle Brown genera reclamos de vecinos del centro oeste de Neuquén, quienes denuncian ruidos molestos y disturbios durante la madrugada.
El local opera hasta pasadas las 6:30, con música a alto volumen y actividad en un patio interno que incrementa el impacto sonoro en los edificios cercanos.
Los residentes aseguran que el ruido atraviesa las estructuras y dificulta el descanso, afectando especialmente a familias y adultos mayores.
Beatriz, vecina del sector, afirmó que el problema lleva más de dos años y que, en algunos casos, derivó en mudanzas.
Los reclamos fueron canalizados ante la Municipalidad, el Concejo Deliberante y la línea 147, aunque, según señalaron, sin soluciones concretas.
Además del ruido, se registran desórdenes en la vía pública, como bocinazos, peleas y daños, lo que agrava la situación.
Los vecinos solicitaron controles más estrictos y medidas que permitan recuperar la tranquilidad en el barrio.

