La medida de fuerza convocada por la ATE en el Servicio Meteorológico Nacional podría afectar la operación de vuelos en Argentina este jueves, en un contexto de alta demanda por el fin de semana largo.
El paro introduce un factor de incertidumbre en el sistema aéreo, con posibles demoras, cancelaciones y reprogramaciones, principalmente en Ezeiza y Aeroparque.
El punto central del conflicto es el rol estratégico del SMN. Sus reportes son indispensables para definir condiciones de seguridad en cada operación aérea, por lo que cualquier interrupción impacta directamente en la actividad.
La falta o limitación de información meteorológica puede generar restricciones operativas, alteraciones en itinerarios y congestión en aeropuertos, especialmente en jornadas de mayor flujo de pasajeros.
El origen del reclamo sindical está vinculado al despido de 240 trabajadores, equivalente a cerca del 30% del plantel civil, distribuidos entre estaciones meteorológicas y la sede central.
Desde el sector advierten que esta reducción compromete el funcionamiento del organismo.
Como medida preventiva, las autoridades declararon esencial el servicio meteorológico para la aviación, limitando el alcance de la huelga.
Las aerolíneas, por su parte, pidieron a los pasajeros anticipar consultas y seguir la información oficial, ante un escenario que podría cambiar durante la jornada.

