La ciudad de Neuquén avanza en una etapa clave de la obra de la Gran Avenida, con la instalación de conductos pluviales de gran diámetro en uno de los sectores centrales del proyecto.
Los trabajos se concentran en la intersección con calle Lainez, donde se colocan tres caños de 1.200 milímetros, que permitirán mejorar el drenaje en una zona considerada crítica dentro del sistema.
Según se informó, los conductos trasladarán el agua hacia una cámara de transferencia y, desde allí, a la red existente que desemboca en el arroyo Durán, punto de descarga del sistema pluvial.
La intervención forma parte de la conexión entre los ramales norte y sur del drenaje urbano, un tramo que históricamente registró problemas durante lluvias intensas.
Además de la obra hidráulica, el proyecto incluye infraestructura subterránea vinculada a redes eléctricas, iluminación LED, fibra óptica y semaforización, lo que implica una reorganización integral del corredor.
En paralelo, continúan tareas en otros sectores de la traza, con ejecución de cordones cuneta, bulevares y preparación de base para pavimento.
De acuerdo al cronograma, una vez finalizados los cruces de servicios, se avanzará con la pavimentación y la instalación de equipamiento urbano.

