A través de un DNU, el Gobierno nacional formalizó la autorización para el ingreso de fuerzas de Estados Unidos al país y la realización de ejercicios militares conjuntos, en una decisión que se inscribe en un escenario de reconfiguración geopolítica y fortalecimiento de alianzas estratégicas.
El decreto habilita el ejercicio “Daga Atlántica”, que se desarrollará entre abril y junio, y el operativo naval “PASSEX”, previsto a fines de abril en la Zona Económica Exclusiva argentina.
Ambas maniobras tienen como eje la interoperabilidad militar, es decir, la capacidad de fuerzas de distintos países de operar de manera coordinada bajo estándares comunes.
En términos operativos, “Daga Atlántica” implicará despliegues en tres puntos clave: la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea, con ejercicios en múltiples dominios.
Por su parte, “PASSEX” contará con la participación del USS Nimitz y el USS Gridley, lo que introduce un componente de alta complejidad técnica y estratégica.
El Ejecutivo justificó el uso del DNU en la necesidad de garantizar el cronograma de adiestramiento, ante la demora del Congreso en tratar la autorización correspondiente.
Desde el punto de vista oficial, la participación en estos ejercicios no solo implica entrenamiento, sino también acceso a conocimientos, doctrinas y experiencias operativas de fuerzas con intervención en conflictos internacionales.
El Estado Mayor Conjunto destacó que estas prácticas contribuyen a mejorar la preparación para operaciones multinacionales, un aspecto cada vez más relevante en el actual contexto global.
La decisión también se vincula con la política exterior del Gobierno, que busca consolidar una relación estratégica con Estados Unidos, en un escenario internacional marcado por tensiones y redefinición de alianzas.

