En una decisión de alto impacto, el Gobierno nacional cerró la sala de prensa de la Casa Rosada y suspendió provisoriamente el acceso a todos los periodistas acreditados.
La medida fue adoptada por la Casa Militar, que depende de la Secretaría General de la Presidencia conducida por Karina Milei, y dejó sin efecto las credenciales vigentes.
La ejecución estuvo a cargo del jefe de la Casa Militar, Guillermo Ibañez, y afecta a todos los medios que cubren la actividad oficial.
El cierre se produjo tras la presentación de una denuncia por presunto espionaje ilegal contra un periodista acreditado, a quien previamente se le había retirado la autorización para ingresar.
La decisión se aplicó sin aviso previo y alcanzó tanto a acreditaciones temporales como permanentes.
Por el momento, no hay precisiones sobre cuándo se normalizará el acceso, en un contexto que suma tensión en la relación entre el Gobierno y el sector periodístico.

