El huillín, una de las especies más amenazadas de la Patagonia, fue declarado Monumento Natural en Río Negro, lo que implica un esquema de protección más estricto.
La ley prohíbe su captura, comercialización o cualquier tipo de intervención directa sobre los ejemplares, además de limitar acciones que puedan alterar su entorno natural.
Este mamífero acuático, que habita ríos y lagos del sur, cumple un rol clave en los ecosistemas, por lo que su conservación es considerada prioritaria.
La normativa también contempla la preservación de su hábitat, un punto central en un contexto donde la presión sobre los ambientes naturales sigue en aumento.
La medida apunta a consolidar estrategias de protección en conjunto con otras áreas de conservación de la región.

