Con votos divididos, el Concejo Deliberante de Neuquén sancionó una ordenanza que prohíbe la actividad de limpiavidrios y “trapitos” en la vía pública, especialmente en semáforos y esquinas.
La iniciativa habilita la intervención de inspectores municipales junto a la Policía para evitar estas prácticas, que pasarán a estar contempladas dentro del Código Contravencional.
El esquema de sanciones incluye multas para quienes realicen la actividad, con montos que van desde los $17.520 hasta los $350.000. También podrán ser multados los conductores que acepten el servicio.
Durante el debate, concejales de distintos bloques expresaron posiciones contrapuestas. Valeria Todero, Federico Sánchez, Julieta Katcoff y Daniel Figueroa votaron en contra, mientras que Nicolás Montero no emitió voto.
Desde el cuerpo legislativo señalaron que la medida apunta a ordenar el espacio público y a intervenir sobre un fenómeno que creció en los últimos años.
Al mismo tiempo, se planteó la necesidad de acompañar la implementación con políticas de inclusión y capacitación laboral para quienes actualmente desarrollan estas tareas.

