El conflicto universitario suma un nuevo capítulo. Los docentes de universidades públicas de todo el país resolvieron convocar a un paro nacional entre el 26 y el 31 de mayo, en reclamo por la falta de actualización salarial y el deterioro presupuestario que atraviesa el sistema universitario.
La medida fue definida por CONADU tras la cuarta Marcha Federal Universitaria y marca una profundización del enfrentamiento entre los gremios docentes y el Gobierno nacional.
El plan de lucha incluirá actividades de protesta y visibilización en distintas casas de estudio del país, entre ellas:
- clases públicas
- movilizaciones
- protestas universitarias
- jornadas de debate
- actividades de difusión
Además, el próximo 22 de mayo se presentará un frente educativo en el Cabildo de Buenos Aires, en una nueva señal de articulación entre distintos sectores vinculados a la educación pública.
Uno de los principales ejes del reclamo es la situación salarial. Según datos difundidos por el gremio, los docentes universitarios no reciben actualizaciones paritarias desde octubre de 2024 y acumulan una pérdida del poder adquisitivo cercana al 34%.
De acuerdo con cifras sindicales, un profesor con dedicación simple de 10 horas semanales y una antigüedad de diez años percibió en enero de 2026 un salario bruto de 305.604 pesos.
El escenario podría agravarse en el segundo cuatrimestre. Algunas seccionales ya comenzaron a debatir medidas más severas, como la suspensión de evaluaciones, paros por tiempo indeterminado y una profundización general del conflicto.
Una de las posturas más duras surgió desde sectores gremiales de la Universidad de Buenos Aires, donde ya se discuten acciones de mayor impacto académico.
El próximo encuentro de secretarios generales de CONADU será el 5 de junio y podría definir nuevas medidas si no aparecen instancias de negociación salarial con el Ejecutivo.

