El mercado laboral argentino muestra una tensión persistente: cada vez más personas trabajan en áreas que no coinciden con su formación.
Así lo indica un relevamiento privado, que señala que el 61% de los trabajadores no ejerce en el campo que estudió, mientras que solo el 20% logró dedicarse a la profesión que imaginaba.
El estudio, realizado sobre más de 2.300 casos, evidencia que la brecha sigue siendo estructural. Aunque se registró una leve mejora frente al 63% del año anterior, la desconexión continúa siendo mayoritaria.
El fenómeno impacta con más fuerza en los jóvenes. Entre los 18 y 30 años, el 74% no trabaja en su área de formación, un dato que refleja las dificultades de inserción inicial. En los tramos etarios siguientes, el indicador baja, pero se mantiene elevado.
El informe también aporta datos sobre el clima laboral. El 84% no está conforme con su empleo actual, aunque las percepciones son mixtas: algunos priorizan la estabilidad, mientras otros expresan frustración por no desarrollarse profesionalmente.
Otro dato relevante es que el 53% eligió su carrera en línea con su vocación, lo que refuerza la idea de que el desajuste ocurre al ingresar al mercado laboral.
Las carreras más elegidas incluyen ingeniería, docencia, marketing, derecho y periodismo, pero el empleo efectivo se concentra en áreas operativas, principalmente ventas y atención al cliente.
En este contexto, cambian también las habilidades más valoradas. El mercado prioriza cada vez más competencias digitales, trabajo colaborativo y pensamiento estratégico.
A su vez, las nuevas generaciones incorporan aspiraciones ligadas a la economía digital, como la generación de contenido, en un escenario laboral en transformación.

